DONDE LA EMOCIÓN SE CONVIERTE EN JOYA

Artista visual mexicana que transforma sensibilidad, diseño y osadía en joyas vivas.

Su obra es un experimento constante con la emoción y la luz, explorando la materia con libertad y profundidad.

¿CÓMO EMPEZÓ TODO?

En la Domus Academy de Milán, Italia, y guiada por algunos de los más grandes maestros del diseño a nivel mundial como: Dolce & Gabbana, Gianfranco Ferré, Gianni Versace y Franco Moschino, Leticia enfrentó un reto creativo junto a un corazón roto. Descubrió que el amor, incluso el que duele, puede convertirse en arte. 

Así, transformó la pasión en diseño, la emoción en forma y el recuerdo en inspiración.

EL ORIGEN EN BARRO

Al realizar su maestría, Leticia escogió un material que siempre la conmovió: el barro, cálido y lleno de vida. Creó telas con incrustaciones y, pieza a pieza, transformó cuentas y figuras hechas amano por artesanos de Oaxaca en collares únicos.  



Cada uno contenía memoria y origen, convertido en arte para llevar sobre la piel.

EL ESCÁNDALO
DE LAS 800 VELAS

La primera colección de Leticia Barba no se presentó: irrumpió.  

En una sala iluminada por 800 velas, sus collares de barro unieron sensibilidad mexicana y mirada europea. 

Llegaron justo cuando la moda buscaba lo artesanal, lo natural, lo humano. Su trabajo conquistó a Romeo Gigli, Azzedine Alaïa y apareció en las páginas de revistas como Vogue, Elle y Marie Claire, entre muchas otras de fama internacional. 

Leticia no solo debutó: dejó una marca.

CAMBIOS Y RENACER

Tras una serie de cambios y pérdidas profundas, asesoró marcas de moda buscando llenar ese vacío

La luz llegó en una clase en línea, donde un maestro habló de belleza y vida. Invitada a ferias como Frieze, Art Basel y la Bienal de Venecia, descubrió en el arte contemporáneo un refugio y un nuevo modo de estar viva.

REGRESO Y TRANSFORMACIÓN

Tras años de absorber ciudades e historias, Leticia Barba regresa con una colección visceral y única. 

En Punta Mita encontró la inspiración de su obra al transformar cortinas de conchas, usadas por los pescadores en sus casas, en collares que dejaron de ser accesorios para convertirse en esculturas para el cuerpo.

CAMBIOS Y RENACER

Tras una serie de cambios y pérdidas profundas, asesoró marcas de moda buscando llenar ese vacío.

La luz llegó en una clase en línea, donde un maestro habló de belleza y vida. Invitada a ferias como Frieze, Art Basel y la Bienal de Venecia, descubrió en el arte contemporáneo un refugio y un nuevo modo de estar viva.

REGRESO Y TRANSFORMACIÓN

Tras años de absorber ciudades e historias, Leticia Barba regresa con una colección visceral y única.

En Punta Mita encontró la inspiración de su obra al transformar cortinas de conchas, usadas por los pescadores en sus casas, en collares que dejaron de ser accesorios para convertirse en esculturas para el cuerpo.
DÍAS DORADOS
EN SAN MIGUEL

En San Miguel de Allende, encontró refugio, inspiración y comunidad. “San Miguel es mío. Es el escenario perfecto para mis collares.” 


Leticia eligió esta ciudad para marcar su regreso al diseño. Hoy, esa colección hecha de memoria, mar y fuego vive en las calles doradas de una ciudad que, de alguna forma, también la eligió a ella.

Esta exposición se divide en dos etapas, su pasado en Milán 1990 y lo nuevo San Miguel 2025.
ESTA ÚLTIMA COLECCIÓN ES TODA EN COLOR DORADO.
“SIN DUDA ESTOY VIVIENDO MI ÉPOCA DE ORO”
LETICIA BARBA 2025
EXPOSICIONES Y EVENTOS
20-22 de Junio - Correo 25, Centro - San Miguel de Allende